Para lograr un matrimonio de ensueño necesitamos ante todo, fidelidad. Pero… qué es la fidelización? En los negocios, es hacer que el cliente nos ame con toda su alma y no nos cambie por nada en el mundo. De ese cliente nos enamoramos y no lo queremos perder. Para ello existen algunas estrategias que van a hacer que el cliente sienta nuestro amor por ellos. No debemos olvidar que sin clientes no hay empresa que sobreviva y cuanto más nos amen, más éxito tendremos.
Primero necesitamos entender que ya no vendemos productos ni servicios, hoy día, vendemos emociones. Ejemplo: no vendemos un vestido de novia, contribuimos a que el mejor día de tu vida sea perfecto.
Para que una empresa tenga éxito y atraiga clientes primero DEBE pensar en el cliente ante todo, entender sus necesidades, sus gustos, su cultura, y si podemos hasta saber cuál es su grupo sanguíneo, solo así podremos ofrecer un servicio (que acompañe al producto) completamente personalizado y no sólo dejar satisfecho al cliente, sino superar todas sus expectativas, agregando valor a todo lo que hacemos, haciendo que el cliente se sienta único, entendido y cuidado. Entendamos que ya no vendemos, sino que creamos relaciones, ya no entregamos productos sino que brindamos servicios únicos y personalizados, que tener clientes satisfechos no es sinónimo de clientes fidelizados.
Pero antes de llegar a la etapa de fidelización, primero debemos comunicar e informar qué estamos, quiénes somos, qué hacemos, cómo lo hacemos y qué somos los mejores en eso. Para ello nos valemos de las herramientas de la promoción. Los objetivos que puede tener una de estas campañas son de informar, persuadir y recordar algo al consumidor, dependiendo del ciclo de vida del producto y de su posicionamiento frente a los competidores.
Para esto usamos diversas estrategias: una de ellas es la promoción de ventas (asociada a las promotoras y descuentos, bonificaciones, … ); también están las relaciones públicas, la publicidad, en fin, todo lo que promueva una acción del consumidor.
Como consejo final a la hora de diseñar cualquiera de estas estrategias: pónganse en el lugar del cliente siempre; piensen en cómo quieren que el cliente reaccione y por qué deberían elegirme a mí y no a la competencia, pregunten y pregúntense!

 

Mg. Yanina Semle

Socia AMMK